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CIUDAD DE MÉXICO.- Walter Mercado regresa a la pantalla chica gracias al documental “Mucho Mucho Amor: The Legend of Walter Mercado” (Mucho mucho amor: La leyenda de Walter Mercado”), que se estrenó esta semana en Netflix.

Para los que crecieron viendo al astrólogo en la televisión, la cinta de Cristina Costantini y Kareem Tabsch brinda una oportunidad para revelar el misterio de sus últimos años y hace un recuento de su carrera como uno de los psíquicos más famosos de Latinoamérica y, quizás, del mundo entero.

Capas, ángeles y maquillaje abundan en el filme, que debutó a principios de año en el Festival de Cine de Sundance.

“Cada tarde a las 6 menos cuarto nos mandaba a callar la abuela y a sentarnos frente a la tele para ver a Walter en el segmento que tenía en ‘Primer impacto’ acá y todos teníamos la misma experiencia”, dijo Tabsch en una entrevista reciente por videollamada desde Miami. “Eran cuatro minutos sagrados que debías estar sin hacer nada de bulla con toda la atención y que toda la familia se reunía junto a la tele”.

En el documental participan el actor Eugenio Derbez, quien solía parodiar a Mercado, y el músico y dramaturgo Lin-Manuel Miranda, quien llegó a conocerlo y ponerse una de sus capas con la bandera de Puerto Rico en un momento emotivo registrado en el filme.

Aunque Mercado vivía frente a las cámaras hablando de los signos zodiacales, su propia vida es digna de contarse. De orígenes humildes, fue también actor y su incursión en la televisión fue casual, pero llegó a tener millones de seguidores, avión privado y conoció a innumerables luminarias. Lo tenía todo y estuvo cerca de perderlo por una serie de contratos con su exasistente Bill Bakula que casi lo dejan sin derecho a usar su propio nombre.

Quizá uno de los más grandes aciertos del filme es una entrevista a Bakula. Es difícil imaginar por qué Mercado le depositó tanta confianza, al grado de cederle todos sus derechos, y al verlos hablar tampoco se resuelve mucho ese misterio.

“Hasta el final ninguno de los dos tenía nada malo que decir del otro”, dijo desde Los Angeles el productor Alex Fumero. “Walter y Bill nunca hablaban mal del uno o del otro... Mucha gente nos contó esto: eran casi como padre e hijo, había esa dinámica. Walter no era un hombre de negocios, él era un artista y Bill sabía darle al artista lo que el artista quería, mientras que él hacía los arreglos de negocios que le convenían a él”.

Tras superar su duro pleito legal con Bakula, Mercado sufrió un paro cardiaco y se retiró de los reflectores. Pasaron casi 10 años hasta que lo buscaron los realizadores.

“Al principio no entendía lo que era un documental”, dijo Costantini desde Los Angeles. “Siempre decía, ‘¡y acción!’, y estábamos grabando como por 20 minutos antes, pero no entendía que nuestro papel como directores y productores de un documental es grabar siempre”.

Tabsch, director del documental “The Last Resort”, conoció a Fumero por una venta de artículos de Mercado. Costantini, directora del documental “Science Fair”, se enteró que Fumero estaba interesado en hacer una cinta sobre el astrólogo y lo llamó. A Fumero le pareció una cosa del destino que los tres estuvieran de pronto metidos en esa historia.

Trabajaron con Mercado por dos años en los que lograron tener su confianza y retratarlo sin maquillaje o peinado perfecto. Vemos a Mercado en su cama, en sus momentos de oración, y conocemos a su familia.

La película la terminaron el 1 de noviembre de 2019. Mercado murió al día siguiente, a los 87 años.