Foto: Diseño Posta
Foto: Diseño Posta
Tags:

TAMAULIPAS.- Francisco Javier García Cabeza de Vaca no esperó mucho para criticar al presidente López Obrador ante su plan de emergencia por el coronavirus.

En un rápido y retador tuit dijo:

“Esperé con optimismo el mensaje del Presidente. Era el momento para convocar a un acuerdo nacional para cuidar los empleos y el patrimonio de la gente. Ahora me queda claro que no hay un plan económico en marcha. Pero esto ni nos dobla, ni nos vence. ¡A jalar más duro”.

Fue el domingo 5 de abril a las 6 de la tarde con 37 minutos.

Tres días después, Cabeza de Vaca hizo su propio plan. Solicitar una deuda de 4 mil 600 millones de pesos para enfrentar la pandemia.

Dice un refrán que para el hombre honrado, las deudas son una amarga esclavitud.

Y así será por unos 20 años, para la mayoría de los habitantes de Tamaulipas que -de la noche a la mañana- han sido endeudados por Cabeza de Vaca, con la complicidad de los diputados panistas en el Congreso del Estado.

Son los “vientos de cambio” y son 4 mil 600 millones de pesos.

Otra vez: 4 mil 600…millones de pesos.

Un gobernador pobre, es un pobre gobernador…

Contrasta la cantidad solicitada por Cabeza de Vaca, con la que pidió el gobernador de Nuevo León, Jaime Rodríguez por la misma causa. “El Bronco” solicitó un fondo de emergencia por mil millones que se ejercerán a través de un fideicomiso.

En ambos casos nadie se explica la forma en que ambos mandatarios llegaron a esas cifras por lo que hay voces de alerta por el dinero solicitado y la opacidad con la que se va a manejar.

Pero mientras el Gobierno Federal se “amarra” en gastos, y evita contratación de más deuda, en Tamaulipas, el plan es sencillo: más dinero.

Se estima que ha septiembre del año pasado, la deuda estatal ascendía a más de 14 mil millones de pesos.

Con Manuel Cavazos el endeudamiento estatal fue de 271 millones de pesos, 34% menos que la que tenía su antecesor Américo Villarreal.

Tomás Yarrington elevó la deuda en 395% y la dejó en mil 343 millones de pesos, pero Eugenio Hernández la subió hasta los 10 mil 069 millones , es decir 649% más que Yarrington.

Egidio Torre, entre reestructuraciones y nuevos crédito, dejó la deuda en 13 mil 740 millones de pesos.

De acuerdo a la iniciativa de Cabeza de Vaca, los niveles de deuda estatal son sostenibles por lo cual solicita el crédito a pagar en un plazo de 20 años.

“La entidad debe estar preparada para enfrentar con inversión en infraestructura y equipos médicos, escenarios adversos y, en su caso, catastróficos”.

“Por ello, se está proponiéndo tener disponibles los recursos necesarios para solventar los requerimientos que a consecuencia de la pandemia se han venido presentando las últimas semanas”, dice el documento.

El que venga detrás, que arree…

Los 4 mil 600 millones de pesos, más los intereses que se generan a pagar en 20 años serán con cargo a las participaciones federales de este año y futuras.

No es la primera vez que Cabeza de Vaca lo hace.

La deuda de Tamaulipas, que en los dos primeros años de su gestión permaneció en alrededor de 11 mil 608 millones de pesos, aumentó un 38% en el 2019.

El Congreso del Estado le aprobó dos créditos de mil millones de pesos y 3 mil 500 millones, respectivamente.

La dirigencia estatal de Morena ha sido consistente en el cuestionamiento a Cabeza de Vaca respecto al tema del endeudamiento:

“Gracias a que tienen un Congreso panista a modo, Francisco Cabeza de Vaca puede beneficiarse cuando él lo desee, ya que el Congreso aprueba lo que él ordene".

Con estas deudas, Cabeza de Vaca dejará a los dos o tres próximos gobernadores en un problema financiero que los obligará también – como sus antecesores- a endeudar al Estado es decir, a los tamaulipecos.

El Gobernador menciona en la iniciativa que el dinero lo va a destinar a infraestructura urbana e hidráulica (¿?). También en salud, compra de bienes inmuebles, equipos de seguridad, mobiliario…

Una parte de los 4 mil 600 millones, por supuesto, se la llevarán, los costos generados por la contratacioón del financiamiento, calificadoras, notarios, proveedores y hasta asesores.

La iniciativa no desglosa a detalle las acciones específicas en las que se gastará el dinero, para su uso pero quién lo ejerce sí: el gobernador Cabeza de Vaca.

“(…) si por imposibilidad jurídica o material, hubiese retrasos en la asignación de los proyectops, o bien en el caso de las economias en los procesos de adjudicación y desarrollo de los proyectos de inversión pública productiva, el Titular del Poder Ejecutivo podrá, previo dictamen del Comité Técnico de Financiamiento, destinar el monto del financiamiento previsto para determinado rubro de inversión, a otro de los rubros de inversión (…).

Por lo pronto, Tamaulipas se encuentra entre los seis estados que registran la mayor predida de empleos por la pandemia.

De acuerdo a los datos que dió a conocer la Secretaria del Trabajo y Previsión Social, Luis María Alcalde Luján, Tamaulipas ha perdido 12 mil 652 plazas laborales, mientras que en Quintana Roo se han perdido 63 mil 847 empleos, en la Ciudad de México 55 mil 591, en Jalisco 21 mil 535 y en el Estado de México 16 mil 36 empleos.

El único plan para el Gobernador de Tamaulipas es tener el dinero. No hay, por el momento, otro plan.

Tan no lo hay, que la Federación de Cámaras de Comercio llamó “pequeño e incapaz” al Secretario de Desarrollo Económico por no tener un proyecto claro para amortiguar la crisis y sostener el empleo en el estado.

“Se ha visto pequeño ante la crisis por el COVID-19 e incapaz ante la demanda de apoyos de los empresarios de Tamaulipas en esta contingencia”.