Uno de los principales aliados del presidente Donald Trump siempre ha sido el programa matutino “Fox & Friends” del canal de noticias más popular de Estados Unidos, Fox News. De hecho, fue en parte gracias a sus participaciones diarias en dicho programa, antes de que fuera candidato en 2016, que el entonces presentador de “The Apprentice” tuvo su primera gran inmersión en el mundo político norteamericano. Sus llamadas al programa eran largas y controvertidas: ahí tuvo una importante plataforma para lanzar su teoría de la conspiración sobre el acta de nacimiento de Barack Obama, por ejemplo, en la que cuestionaba la verdadera nacionalidad del primer presidente afroamericano.

El martes pasado, Trump tuvo una participación de 47 minutos con sus amigos del programa en el que habló de todos los temas de su agenda electoral, y sobre todo tuvo la oportunidad de criticar a su contrincante Joe Biden, entre otras cosas acusándolo de “drogarse” para poder estar alerta en los debates, y haciendo un llamado para un anti-doping en el primer encuentro que tendrán dentro de menos de dos semanas.

Pero al final de la transmisión, cuando todo parecía que iba de maravilla para el presidente, y cuando al despedirse dijo que estaría participando una vez por semana, ya sea los lunes o martes, uno de los tres conductores sorprendentemente le respondió: “usted quisiera estar aquí una vez por semana, pero Fox News no está comprometido a eso, así es que lo revisaremos caso por caso, e invitamos a que Joe Biden también participe 47 minutos si quiere”. El otro conductor no lo podía creer, y seguramente Trump, que ya había colgado, tampoco. ¿Será esto una señal de que incluso su mejor aliado propagandístico es capaz de ponerle límites? ¿Pudiera ser que la cadena de noticias conservadora se está preparando por si acaso gana Biden, y que ya lo ven como una gran posibilidad?

APUNTE SPIRITUALIS. Lo cierto es que no fue la mejor semana de Trump. Sus acciones parecen desesperadas.