Ocho minutos y 46 segundos es una cifra de tiempo que ya quedó marcada en la historia, no solo de Estados Unidos sino del mundo entero. Ese fue el tiempo exacto en que el ahora ex policía de Minneapolis, Derek Chauvin tuvo puesta su rodilla en el cuello de George Floyd, quien murió cruelmente asfixiado... Una larga y dolorosa agonía.

Las imágenes del trágico hecho provocaron la indignación inmediata de millones de personas, y es que es increíble que en pleno 2020 se sigan registrando actos tan espantosos de racismo. Definitivamente es inaceptable lo que ocurrió, y más cuando en el mundo estamos viviendo una histórica crisis que nos ha sensibilizado como humanos.

Al hacerse viral las imágenes de la tragedia, comenzaron una ola de protestas en diferentes ciudades de Estados Unidos, que también incluyeron destrucción de propiedades y vehículos, además de saqueos, enfrentamientos y nuevos abusos policiales.

Es histórico el reclamo que el pueblo estadounidense le está haciendo a su Presidente, ya que Donald Trump ha sido fuertemente criticado porque tomó decisiones que coartaron la libertad de expresión de los manifestantes. Históricas también han sido las manifestaciones desde sus trincheras que han realizado cientos de músicos, artistas, reporteros, conductores y hasta canales de televisión como MTV, que proyectó un video con duración de ocho minutos y 46 segundos para protestar por el crimen contra Floyd.

Incluso también quedará en la historia el profundo silencio del Primer Ministro de Canadá, Justin Trudeau, quien al ser cuestionado por el hecho se quedó por un rato callado, para luego declarar: “Todos observamos con horror y consternación lo que está sucediendo con Estados Unidos”.

Mediante redes sociales se inició un movimiento con el hashtag #BlackLivesMatter para exigir justicia por la muerte de George Floyd. No solo participaron ciudadanos norteamericanos, sino que personas de alrededor del mundo se unieron a esta protesta cibernética, para exigir por los derechos de las personas de color.

Evidentemente es natural que nos indignemos por el caso de Floyd, porque no necesitamos ser norteamericanos para que nos duela, simplemente como humanos lo sentimos, sin embargo me llama la atención algo, ya que miles de mexicanos se sumaron a protestar por el terrible hecho, pero... ¿También se indignan por los actos lamentables que ocurren en México?

En nuestro país también se practica el racismo, y ocurre todos los días. En nuestro México también se registran injusticias, todos los días. Entonces, yo me pregunto si todos aquellos que se indignaron por el caso Floyd también se han sumado a alguna protesta cibernética para ser la voz de algún mexicano que ha sido víctima de algún hecho trágico. La respuesta es no.

¿Por qué puedo asegurarles lo anterior? Porque me tocó ver que muchas personas se sumaron al movimiento #BlackLivesMatter pero jamás los he visto en sus redes sociales hacer un video, poner una imagen o algún texto indignándose por algún mexicano víctima de un acto de abuso, y vaya que en redes sociales hemos conocido muchísimos casos así.

Qué bueno que el movimiento #BlackLivesMatter sensibilizó a muchos mexicanos, y ojalá que también cuando se requiera ellos se sumen a defender los derechos de los mexicanos que sean víctimas de algún abuso. Y espero también que este histórico caso registrado en los Estados Unidos nos enseñe que los actos de racismo no son permisibles, porque ya es momento de convertirnos en una sociedad verdaderamente respetuosa de los derechos de todos.