Foto: Captura.
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INGLATERRA.- La peor estrategia de ventas. Pensando en atraer más clientes, un joven decidió estampar descaradamente una camiseta con la lista de drogas que ofrecía, junto con su número de teléfono móvil.

Desafortunadamente para el narcotraficante, un policía lo vio anunciando sus servicios y decidió armar una cuartada que terminó dejándolo tras las rejas. Su caso se ha hecho viral en Facebook.

Wajid Hussain, un ciudadano británico de 27 años, quería promocionar su negocio de forma práctica y económica y fue así como colocó en una camiseta la frase “Naz & Scooby - 4 por £ 25” precisando que vendía heroína, cocaína y crack.

Así mismo, especificó el costo del producto y no olvidó añadir su número de celular. Hussain caminaba nada discreto vistiendo la prenda por las calles de Yorkshire, por lo que un policía vio la oferta y le tendió una trampa.

El plan que había armado la policía consistía en mandar a varios oficiales encubiertos a comprar los productos durante diferentes días, para así determinar cuántas personas estaban involucradas en el negocio. Así prepararon su primera compra: enviaron a un oficial a llamar al número que figuraba en la camiseta y pedir un paquete de heroína de £ 7.

En otra ocasión, una policía llamada Libby pidió un paquete de heroína de £ 10 y le dijeron que podía tener tres por £ 20. Fue así como al día siguiente el socio de Hussain, Kevin Hodgson de 59 años, se unió a la transacción y le entregó a la oficial otra envoltura de £ 10. Ese día ella les preguntó si podría darle 10 paquetes por £ 60, a lo que ellos estuvieron de acuerdo. Eso fue suficiente para que los policías dieran el siguiente paso y detengan al hombre.

Los oficiales allanaron la casa del joven de 27 años y encontraron la camiseta, balanzas, dinero y los paquetes donde colocaban el producto. En la escena también fueron hallados huevos Kinder, que posiblemente habrían sido usados como contenedores para esconder las drogas. Se descubrió que Naz & Scooby era una línea creada por Hussain para entregar los pedidos en envoltorios de medicamentos a través de conductores que transportaban la mercadería por un buen precio.

Al trasladar al hombre a la comisaria se encontró que tenía 18 condenas por 31 delitos diferentes. Entre las denuncias se encontraba el suministrar droga de tipo Clase A, motivo por el cual vivió durante 16 meses en una institución para delincuentes juveniles. Otras de las denuncias fueron hechas por agresión, robo de vehículos y acoso. Desafortunadamente su socio no fue encontrado.