ESTADOS UNIDOS.- Para la nueva película de "Terminator", al parecer fue fácil traer de vuelta a Arnold Schwarzenegger como el androide asesino hecho a semejanza de un humano debido a su devoción por la franquicia. Pero lograr que Linda Hamilton regresara como Sarah Connor fue más difícil, tomando en cuenta que la actriz ya había rechazado la oportunidad de repetir su emblemático papel.

A Hamilton le tomó seis semanas decidir si quería encarnar a Connor, la mesera convertida en guerrera que junto con Schwarzenegger hizo que las dos primeras cintas de "Terminator" fueran de las mejores cintas de acción que se hayan realizado.

Sus dudas derivaban del temor de que su regreso como Connor en "Terminator: Dark Fate" (“Terminator: destino oculto”) no cumpliera las expectativas de las entregas anteriores.

"Estaba aterrada", recordó. "Realmente no quería decepcionar a Sarah Connor. Ahí es a donde voy cuando tengo miedo. Uno por lo general lamenta lo que no hizo, así que pensé, 'si estoy así de aterrada, quizás esa sea la razón para hacerlo'".

Otro factor determinante para su retorno fue James Cameron, quien dirigió las dos primeras películas y fungió como coproductor de "Dark Fate", que se estrena el viernes. Hamilton rechazó la oportunidad de aparecer en "Terminator 3: Rise of the Machines" (“Terminator 3: La rebelión de las máquinas”) de 2003, creyendo que había "terminado la historia del personaje" y debido a la ausencia de Cameron, a quien se refirió como el " ingrediente mágico".

Le preocupaba que "Dark Fate" dañara el legado de la súper popular "Terminator 2: Judgment Day" (“Terminator 2: El juicio final”), pero dijo que los emails de Cameron tres años antes detallando los pro y los contra de interpretar a Connor, y su entusiasmo por el proyecto, ayudaron a tranquilizarla.

La nueva cinta ignora tres de las secuelas previas de la franquicia, incluyendo "Terminator: Genisys" (“Terminator: Génesis”) de 2015, que no tuvo éxito entre el público estadounidense pero sí un buen desempeño en otros países. "Dark Fate" comienza poco después de donde termina "T2".

Esta vez, Connor y una soldada potenciada llamada Grace, interpretada por Mackenzie Davis, deben proteger a la joven mexicana Dani (Natalia Reyes) mientras es acechada por un Terminator líquido nuevamente modificado del futuro (Gabriel Luna).

Hamilton dice que Connor sigue queriendo vengarse de los Terminator, pero se reúne a regañadientes con Schwarzenegger, una máquina asesina que viajó en el tiempo y que ha desarrollado una consciencia. El personaje de Connor tampoco es fan de los humanos, pues "la raza humana construye máquinas que crean su propia muerte", dijo la actriz.