Foto: Captura.
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ESTADOS UNIDOS.- Mientras hacía blinis una mañana en su casa durante el confinamiento por el coronavirus, Natalia Goroschko se dio cuenta de que uno en su sartén había tomado la forma flexible de uno de los relojes derretidos de Salvador Dalí.

La bielorrusa de 31 años que vive en Texas colocó tres blinis en su cocina para imitar su posición en la pintura de Dalí, luego fotografió su creación y la publicó en un grupo de Facebook en ruso (https://www.facebook.com/groups/izoizolyacia), donde alentó a sus miembros a reproducir famosas obras de arte con elementos que tuvieran en sus casas.

Creado la semana pasada, “Izoizolyacia” -o Arte en Aislamiento- ahora tiene más de 300 mil miembros y muchas publicaciones que incluyen una versión de “El Grito” de Edvard Munch hecha con pantuflas y ropa y de “Black Square” de Kazimir Malevich, compuesto de medias colgadas de un toallero.

Algunos participantes también se vistieron junto a sus familares con disfraces elaborados para reproducir retratos del pasado con diversos grados de precisión.

“Ahora hay mucho tiempo libre y me encantó cómo las personas comenzaron a quedar absorbidas por el arte”, dijo Goroshko, una madre de dos hijos con experiencia en diseño gráfico y fotografía.

El grupo de Facebook en ruso se suma a iniciativas similares, que incluyen una cuenta holandesa de Instagram con 155.000 seguidores, que ha alentado a las personas en cuarentena a canalizar sus talentos artísticos para recrear obras maestras.

La moscovita Yulia Tabolkina, una entusiasta de la pintura, cambió sus pinceles y su paleta por lo que pudo encontrar en la despensa para crear sus propias versiones de la “Mona Lisa” de Leonardo da Vinci y “El Grito” de Munch.

Tabolkina usó lentejas, trigo sarraceno, frijoles y otros alimentos para producir diferentes tonos y usó el alféizar de su ventana como lienzo.